LOS HOMBRES SOLARES

Capitulo VI



Los habitantes de la estrella Sol, son hombres auténticos “con alma de Ángeles". Las humanidades de este Sol físico son las más exaltadas física y espiritualmente de todo nuestro sistema solar, son estos los hombres solares citados por las culturas antiguas.
Las gentes comunes y corrientes creen que el Sol es una bola de fuego incandescente, y ese concepto también esta equivocado, es falso, es una forma de pensar completamente medieval.

En la edad media, se creía que este astro que nos ilumina era una bola de fuego; es un modo de pensar equivocado, pero ni modo así es la humanidad.



Los científicos por ahí suponen, que el Sol es una nube de helio también en estado incandescente, y si eso fuera así, entonces los planetas del sistema solar caerían fuera de orbita.

No gravitarían jamás alrededor del Sol, solo el hecho de que graviten las esferas celestes, entorno a ese centro luminoso, nos esta indicando que se trata de un sol físico.

Los científicos que afirman que el Sol es una nube de helio y no pesa nada, basados en equivocados cálculos, indubitablemente son unos ignorantes ilustrados.

Yo pregunto ¿como girarían?, ¿sobre que base?, ¿sobre cual centro nuclear o gravitacional podría basarse el Sistema Solar?

Yo he viajado, me he transportado muchas veces al astro rey; por lo tanto lo conozco muy bien, se perfectamente en que forma funciona y de que esta hecho y como es la superficie y que hay en el Sol.

Puedo decirles que el Sol es un mundo gigantesco, enorme, muchos millones más grande que la Tierra, o que Júpiter; tiene rica vida mineral, vegetal, animal y humana. Tiene elevadísimas cordilleras, tiene polo norte y polo sur llenos de hielo, enormes y profundos mares, selvas extraordinarias etc., etc., etc.

Aunque parezca increíble hay lugares en el Sol donde uno podría morirse de frió, montañas inmensas cubiertas de nieve, con climas sumamente helados, también existen climas templados muy agradables y climas cálidos, las costas por ejemplo, son muy calientes eso es obvio, porque están al pie de los mares; así pues en el Sol existen todos los climas.

Los habitantes del sol jamás viven en ciudades, ellos consideran absurdo el hecho de formar ciudades, y estoy de acuerdo con ellos, porque la vida de las ciudades realmente es dañosa y perjudicial en alto grado.

En las ciudades los seres humanos vivimos encerrados unos sobre otros en edificios de varios pisos, pegados casa contra casa, entre el humo de las fabricas y de los automóviles, rozándonos mutuamente, dañándonos en forma voluntaria e involuntaria. Por tal motivo los habitantes del Sol jamás cometerían el desatino de vivir en ciudades, ellos viven normalmente en los campos, sin embargo, tienen pequeñas villas donde hacen investigaciones de tipo científico, pero muy pequeñas.

Platique una vez con un grupo de sabios solares, ellos me atendieron muy armoniosamente, ellos estaban allí en esos momentos en cuerpos de carne y hueso poseen facultades extraordinarias extrasensoriales, sus rostros parecidos a los de los dioses griegos y romanos.

Platicamos ante una hermosa mesa y después me pidieron excusas, porque era el momento preciso adecuado, para pasar al laboratorio; los vi allí mirando a través de unos lentes, también los vi hacer enormes y complicados cálculos matemáticos; por esos días ellos estaban muy preocupados con un sistema de mundos muy lejanos, situado a muchos millones de años luz, demasiadamente lejos, del mundo solar donde ellos viven.

Estaban interesadísimos en investigar tal juego de mundos, porque proyectaban por esos días, hacer una expedición a los mismos mundos lejanos de dicho sistema solar.

Es claro que los habitantes del Sol poseen naves cósmicas maravillosas que pueden viajar a través del espacio, pero ellos estaban trazando debidamente la ruta y haciendo cálculos para poder llegar con precisión al mencionado sistema de mundos, en que estaban por esos días en reconocer exactamente.

Yo quede francamente anonadado, asombrado, esos telescopios que ellos poseen son extraordinarios. A tales telescopios los podemos llamar Tescohanos un término bastante exótico ¿verdad? “Tescohanoso.

Bien es muy novedoso para ustedes saber por ejemplo: que hay habitantes en el sol ¿verdad?

Pues sepan también que ellos con sus telescopios pueden ver el planeta Tierra, como cualquier otro planeta del sistema solar, pueden con sus lentes, no solamente ver nuestro mundo sino también sus ciudades y las cosas que tenemos en nuestro mundo, también pueden ver a las gentes que viven en cada casa, que ellos quieran investigar, y no solamente verlas desde el punto de vista meramente físico sino oculto multidimensional y examinar sus cuerpos internos como su psicología interior; pueden perfectamente ver el aura de las personas y el estado psicológico en que se encuentra cada persona.

Ello pues, no ignoran el estado desastroso en que se encuentra nuestro planeta tierra; lamentan el estado en que nos encontramos, desean lo mejor para nuestro mundo... desgraciadamente hemos de reconocer que la humanidad terrestre esta totalmente fracasada.


En modo alguno ellos desean, o quieren tener relaciones con gente que poseen ego animal de pasiones violentas y bestiales como las que cargamos dentro nosotros los habitantes de la Tierra.

Los habitantes solares, solo entran en contacto con personas bien muertas; cuando yo hablo de personas bien muertas, quiero que me sepan entender, no estoy hablando de muerte física, me refiero en forma enfática a la muerte del ego animal que personifica todos nuestros defectos.

Ya que con el ego animal la humanidad terrestre emite un tipo de vibraciones siniestras fatales, diabólicas y perversas; gente así introducen el desorden donde quiera que van, esas gentes con condición egoica, diabólica, matando a sus semejantes, haciendo guerras no podría jamás vivir en armonía con el infinito.

Por ese motivo es que ellos no quieren tener relaciones, dijéramos personales con individuos que no hayan disuelto, eliminado de su psiquis el ego, el yo animal.

Me viene a la memoria algunos paisajes hermosísimos del sol... hay ahí un mar tan profundo, tan gigantesco de aguas claras y tan bellas que yo he quedado anonadado.

He llegado a cierta bahía en una pequeña embarcación donde he reposado horas enteras. aquel mar es millones de veces más grande que todo el planeta Tierra, podría asegurarles a ustedes, que si depositáramos los siete mares de la Tierra sobre aquel mar; seria tanto como echar en ese gran océano un vaso de agua.

Piensen ustedes lo que significa el tamaño de ese gran océano; es decir cualquier de nuestros océanos que poseemos aquí en nuestro planeta, es un charquito comparado con ese inmenso mar a que me estoy refiriendo en el sol.

De cuando en cuando veía yo surgir, monstruos marinos a la superficie, contemplaban el horizonte y se sumergían entre las profundidades incalculables del mar solar. Esto es inconcebible para los terrícolas.

La gente de esta Época, piensa que el sol es una bola de fuego y no hay nadie que les pueda quitar esa idea de la cabeza, de que el sol es una gran hoguera, que cuando más se acerca uno al sol, más expuesto esta a quemarse.

No hay tal; suban ustedes a una montaña de cinco mil metros de altura y verán que se mueren de frió y si ustedes se elevaran en un globo estratosférico a la estratosfera, pues allí morirían de frió; en los espacios interplanetarios la temperatura llega a ciento veinte grados bajo cero.

Entonces no hay tal de que el sol es una bola de fuego; es un mundo sumamente rico en minas de uranio, radium, cobalto, etc., etc. Y como es tan inmenso, pus claro que la radiación de sus minas también es muy fuerte, muy poderosa.

La suma total de tantas minas, toda la energía atómica que viene de esas minas atraviesa el espacio interplanetario y al llegar a la atmósfera terrestre como a las atmósferas de todos los planetas que giran a su alrededor se descomponen tales radiaciones, en luz, calor, color y sonido.

Es precisamente la camada superior de la atmósfera terrestre, la que se encarga de analizar y descomponer los rayos en luz, calor, color y sonido, pero en el espacio interplanetario hay intenso frió como ya dije llega hasta ciento veinte grados bajo cero.

Las radiaciones solares no solamente llegan al planeta tierra sino que llegan y penetran a todos los mundos del sistema solar y en cada planeta de los doce planetas que giran alrededor del sol sucede lo mismo.

Hechas estas explicaciones, conviene quitarnos de una vez por todas esas ideas falsas de la mente y saber que el sol no es una bola de fuego; muchos astrónomos se distraen estudiando la aureola del Sol, la corola del Sol, ellos piensan que esa corola del sol debe ser una masa física material, una masa densa y no hay tal; la corola del sol es una especie de Aurora Boreal formada por la misma electricidad y magnetismo de aquel astro, eso es todo.

Los habitantes del Sol, son personas de una estatura o cuerpo mas o menos como el de los hombres o seres humanos de la Tierra, la gente del Sol son de tamaño como la gente de nuestro mundo, empero sus cuerpos armoniosos, perfectos, bellísimos de hombres y mujeres no se pueden comparar jamás con la anatomía humana, vive la humanidad solar en estado de armonía insuperable, poseen todos ellos intelección iluminada, son hombres despiertos en el sentido autentico de la palabra, con poderes sobrenaturales sobre la vida y muerte “SON HOMBRES CON ALMA DE ANGELES". 






SOLIM SA LA RA.

PAZ INVERENCIAL.

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